Experiencias artísticas para el desarrollo de las capacidades
La manera correcta de acompañar éste desarrollo es otorgándole experiencias acordes a su edad. Es decir, situaciones que involucran la percepción y los sentidos o que den otras alternativas para sus oídos, tacto, ojos, gestos, movimiento, etc.
Hay tres tipos de experiencias que según su tipo se adecúan mejor a cada etapa de la infancia:
- APRECIACIÓN - PERCEPCIÓN: - Hace hincapié en el contacto sensitivo con alguna manifestación artística o social. El niño recibe por medio de los sentidos aquello que se le ofrece con intención artística. Ejemplo: mostrar imágenes, cantar una canción, bailar para él o contarle un cuento.
- EXPLORACIÓN - CREACIÓN: - El niño investiga las posibilidades con los objetos y herramientas, y acciona frente a ellos. El adulto ayuda en éstas acciones, ya sea interactuando o guiándolo. Ejemplo: tocar instrumentos musicales, pintar con diferentes materiales, “darle vida” a muñecos o hacer movimientos con telas.
- CONTEXTUALIZACIÓN: - Aquí el niño establece una relación entre lo que aprecia y el ámbito al que pertenece. Se pone en juego la recepción de información ( cronológica, geográfica, social, etc.), que será dada por un adulto para que el niño comprenda que el arte no es un hecho aislado. Ésta información debe ser acotada, concreta y lo más cercana posible. Ejemplo: mientras palmea al ritmo de cierta música, decir de que país es originaria; al leer un cuento, informar el nombre del autor y otras de sus obras; o al observar una pintura, referirse al pintor y al material que éste utilizó.
|